viernes, 30 de septiembre de 2011

Precauciones con las conservas industriales

"Lo que se conserva, se deteriora"
Hoy en el restaurante me encontré con una sorpresa desagradable, algo que puede ocurrir en cualquier despensa donde manipulan varias personas. Iba a hacer una salsa de pimientos del piquillo y mi asombro fué encontrarme con una lata abombada por ambos lados, oxidada y con una fecha de caducidad indescifrable, total, a la basura.

Esta conserva estaba obviamente en mal estado, posiblemente por haber quedado "olvidada" al fondo de una estantería, por eso es necesario revisar las fechas de caducidad y comprobar periódicamente que no vamos dejando atrás productos enlatados para consumir otros más recientes.

Una lata oxidada o deformada indica la probabilidad de una contaminación o deterioro del contenido, si está inflada suele deberse a la presencia de microorganismos que han fermentado produciendo gases debido a una incorrecta esterilización.

Por tanto, también se pudo comprar así, por muchos conservantes que se les añada y aunque se traten en autoclave, en algunas ocasiones salen mal, debemos tener cuidado con las conservas comerciales revisando la integridad de la lata (nunca comprar latas con golpes o abolladuras) y la fecha de caducidad en el momento de la compra y no consumir nunca una lata de la que salga aire al abrirla o que tenga un color o un olor extraños.

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