domingo, 17 de octubre de 2010

Huevos revueltos perfectos

Para que el revuelto resulte meloso debemos batir muy poco los huevos o incluso utilizarlos sin batir. Pondremos un cazo grande con agua para hacer el baño María y otro en su interior con un chorrito de aceite de oliva virgen extra que tardará unos 25 minutos en calentar desde que hierva el agua. Mientras tanto, vamos a hacer un revuelto cualquiera, por ejemplo:

Revuelto de sardinas, pimiento y cebolla confitada
Ingredientes:
1 cebolla
aceite de oliva virgen extra
1 lata de sardinas pequeñas de calidad
1 lata pequeña de pimientos morrones
vinagre de sidra
sal

Pelamos y cortamos en juliana la cebolla, la freímos con un puñado de sal hasta que esté oscura -unos 25 minutos- revolviendo con frecuencia. Añadimos el chorro de vinagre y mantenemos al fuego hasta que se evapore el vinagre y deje de oler. Reservamos.
Abrimos las latas, colamos las sardinas para filtrar el aceite de la conserva y presionamos los pimientos con la mano para eliminar el agua. Agregamos las sardinas a la cebolla también colada y los pimientos cortados en tiras, mezclamos en un bol con los huevos -sin batirlos demasiado- y ponemos el conjunto en el cazo con el aceite ya caliente.
Si los huevos están enteros vamos deshaciendo la clara con una cuchara de madera, removiendo el conjunto pero evitando romper las yemas y cuando la clara cuaje, rompemos las yemas y removemos un poco sirviendo inmediatamente para impedir que la yema se haga demasiado.

Podemos presentarlo en el centro de un plato redondo adornando el borde del plato con pimienta negra recién molida, una escamitas de sal Maldon y un chorro de aceite de oliva. Sobre el revuelto pondremos también un poquito de sal y un chorrito en zigzag con el aceite, lo que nos dará un sabor extraordinario.

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