jueves, 21 de octubre de 2010

Cerrado por ir a setas

Este domingo, a las seis de la mañana, pasé los Picos de Europa hacia la meseta en busca de hongos. León, Palencia, Zamora, según mi experiencia mis setales tendrían que estar a tope. Hoy, jueves a mediodía llegué con mi preciado tesoro y una satisfacción inmensa. Aunque cuando los colocas encima de las mesas, sobre papel, para clasificarlas por especies piensas en la tarea que queda por delante: limpiarlas, confitarlas, secarlas,...para que mis clientes disfruten los apreciados hongos.
  • Pido desde aquí disculpas a mis clientes por no haber puesto el cartel: "cerrado por ir a setas"
Pero de lo que realmente quiero hablar es de la ignorancia de ciertos depredadores, ahora se habla incluso de cuadrillas que trabajan a destajo y cobran por kilos, recogiendo las setas indiscriminadamente, arrasando todo lo que encuentran y destrozando el medio en que el hongo ha de desarrollarse.
La recogida por personas que desconocen las características de las setas y que incumplen las mínimas pautas de seguridad encierra un gravísimo peligro.

Siempre me acerco a algún mercado local, compro pan, especias, pero también suelo encontrar gente vendiendo setas que desconocemos dónde y cómo se han recogido. En esta ocasión, para mi sorpresa, en una de las cestas sobre un níscalo había una seta pequeñita, casi un hongo inapreciable, nada más y nada menos que Galerina Marginata, tóxica como la mortal Phalloides (tócate los...) ¡Ignorante asesino!

Las setas no son fresas, ni manzanas, un error en la identificación o el desconocimiento puede producir lesiones muy graves o incluso muertes, qué hacemos con el vendedor sin garantía sanitaria. Criminales osados, hay que saber mucho para recoger este oro. Y...perdonadme el tono, ¡es que es la hostia!

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