Cómo cocer las alcachofas






Previamente, preparamos un bol con agua fria y tallos de perejil en el que iremos echando las alcachofas a medida que las limpiamos.
Los tallos de perejil en el agua aportan vitamina C y evitan que se oscurezca por la oxidación como lo haría el limón, pero éste les da un sabor metálico, a lata.

Ponemos al fuego una cacerola con agua y, cuando hierva, añadimos la sal y las alcachofas. Utilizaremos una tapa más pequeña para mantenerlas sumergidas, impidiendo el contacto con el aire, mientras cuecen a fuego fuerte unos 10 min y dejamos enfriar en el agua

Mejorar la textura de las patatas cocidas o guisadas


 

Para mejorar la textura de las patatas al cocer o guisar debemos incorporarlas al caldo o agua frios y cocinarlas lentamente y destapadas, lo que evita que se deshagan durante la cocción, quedando más firmes.

En el caso de las patatas cocidas es siempre preferible cocerlas con piel, añadiendo más sal para que no queden sosas ya que la piel absorbe mucha sal, y una vez escurridas, antes de pelarlas, dejarlas cerca del calor o introducirlas en el horno caliente (150º, unos 10 min, hasta que seque la piel) para eliminar la humedad lo que le otorga una textura mucho más cremosa.